El desarraigo es la pérdida o corrupción de las raíces y supone un extrañamiento o pérdida de sentido vital. En esta serie se muestran imágenes de raíces de árboles que, por vejez o enfermedad, han caído. Su nuevo estado, aunque sea ya sin vida, deja visible aquello que ha permanecido oculto bajo la tierra. El caer del árbol verticaliza la raíz, casi como un muro, llevándose en sus recovecos, piedras, arena y todos los nutrientes de la tierra. La raíz se presenta casi como un asteroide que flota de nuevo entre lo oculto, conectando las formas que pertenecen a lo interno con el exterior, en una especie de cosmos.